24 de abril de 2021

INTEGRANTES DE SEGURIDAD PUERTAS ANTIGUAS.




 INTEGRANTES  DE SEGURIDAD PUERTAS ANTIGUAS. 


      Después de hablar de los Quicios, del Dintel, de los fechillos, y de los distintos tipos de cierres con vigas transversales que cruzan la puerta en su nivel intermedio con incrustaciones en las paredes, de los aldabones, como sistemas de seguridad y estanqueidad para evitar el golpeteo de las puertas debido al viento y  las cuales de daban en casi todo tipos de puertas, tanto portones de gran envergaduras como en casas más pequeñas, siempre teniendo en cuenta que entre la puerta y la pared no había una guía a la cual fijar estas piezas, por lo tanto se adecuaban a las paredes para hacer un cerramiento más profundo y seguro. 


     Pero se me pasó algo por alto y ese algo son las Tachas, como bien se recoge en los fechillos de maderas, colocados en la parte superior de las puertas. Estas eran de hierro forjado, en su mayoría eran cuadradas , acabadas en punta y al otro extremo la cabeza, no eran redondas por lo que su colocación era más dura, tengan en cuenta que se trabajaba la Tea, una madera muy dura y aceitosa.



      Llegados a este punto surgieron nuevos elementos, en los portones grandes aparecían otras puertas más pequeñas de uso diario las cuales eran cogidas a la madera por medio de las Bisagras, que constaban de dos alas, una en cada lado, una en la puerta y la otra cogida al portón, con tres puntos de anclaje entrelazadas en el centro y con un pernio haciendo de pasador para la unión de ambas partes y así  facilitar la aperturas, pero no desaparece el Quicio del portón ya que este no tiene una guía de madera y dudo mucho que las bisagras soportaran el peso de estas enormes puertas.

      Como pueden observar en esta foto, llevaba cuatro Tachas por ala, debido al peso de la puerta de servicio y como ven eran vistas, no son como las de ahora, que no se ven sino cuando abres del todo la puerta incrustadas en las guías, por el interior de la misma, estas eran vistas y su colocación era perfecta. 

      Siguiendo con este tema y teniendo ya las bisagras, aparece otro elemento que llama muchísimo la atención, y es las Trancas, con  la misma figuras de una bisagra de dos alas, pero estas en su punto de encuentro son distintas no se entrelazan, se recibe un pestillo por lo que hablamos de una parte macho con un pomo de hierro y una perforación vertical, llamado recibidor y en el otro lado la parte hembra, con un anillo que encajaba perfectamente dentro del pomo, no podía haber ni un milímetro abajo y arriba, izquierda o derecha, este era el inconveniente del desgaste de las bisagras, la perdida de acople de la tranca.





Por lo tanto era menos equipadas como cierres, si muy seguros no había mayor seguridad, pero cualquier desviación de las puertas podrían generar un problema a la hora de cerrar y pasar por ese hueco vertical en el pomo de un pernio de fijación del cierre de ambas puertas, tenían la ventaja de que sólo este elemento podía mantenerlas dos puertas cerradas sin necesidad de otros elementos, porque eran tan ajustadas que era imposible que abriesen de manera fácil, otro punto a favor de este sistema, hoy en día se utilizan fechillos arriba y abajo, este elemento sólo hacia esas funciones de sobra.

      Habían otros elementos de cierres, como las aldabas o fechillos, una pieza de dos componentes, una simple pieza que cierra a la perfección por su propio peso, una barra plana con un eje móvil  en la parte del portón y otra que se denomina recibidor, en la parte de la puerta, como vemos en la imagen de la izquierda y ahí se nota el hilo que pasa a través de un orificio hacia el exterior para su apertura desde ese sitio, por lo que son cierres de servidumbre o cierres de día a día. Como ven, o como se aprecia, eran muy simples en su elaboración pero muy seguras  e intentaban que se ajustara lo más posible para evitar en constante tum tum por su holgura, por lo que el recibidor podía ajustarse, eso si a golpe de martillo para un anclaje perfecto y cómodo. 

      Pero de no ser así y para las puertas de exteriores, o interiores, se les colocaba unas anillas de hierro forjado, en las puertas por el exterior que servían de manillas o tiradores, para "afechar" bien la puerta.

      En las casa más  pudientes, término de adinerados o de familias ricas, se usaban otro tipo de fechillos muy elegantes por vistosidad, por trabajo fino del herrero y dignas de un museo y no es que no hagan la misma función que la anterior, la hacen pero de una manera más semiautomática, porque el fechillo , parte móvil no caía, no llevaba hilo, se mantenía en su posición más baja, a la horizontal del recibidor, esta tenia la peculiar forma de cuña, con un ataque de menor a mayor, donde el fechillo entra y sube por la inercia de la puerta, al cerrarse, por esa cuña que se desliza hasta llegar al final donde se encuentra con una ranura donde el fechillo encaja a la perfección, consiguiendo así el cierre sin tirar de la puerta sino por su propia inercia. Como podrán observar, es una pieza digna de museo, y de una belleza sin igual, un mecanismo simple pero muy agradable de tener y poder admirar su belleza. En apertura exterior, observarán una palanca muy pequeña, que desde el exterior es solo bajarla, de tal manera que esa pestaña suba y libere el fechillo del recibidor, para proceder a su apertura.

       Estos fechillos al poderse abrir desde fuera, casi siempre iban colocados en puestas de entradas o segundas puertas, en zaguanes, los cuales estaban cerrados por portones como comentaba anteriormente, con cierres de interior.

      Les he puesto una palabra y quiero explicarlo, los Zaguanes, o antesalas eran espacios de estancias intermedias entre el exterior de la vivienda y el interior de la misma, donde las visitas esperaban a ser atendidos, normalmente disponían de la puerta exterior, de una interior y de dos habitaciones, una a izquierdas y otra a derechas, en la mayoría de los casos. 
      
      Más adelante les comentaré ya, las nuevas técnicas
, como los candados, las cerraduras y nuevos elementos que aparecían en el entorno, como tornillos, nueva bisagras fechillos y algunos elementos decorativos y llamadores. 


      Esto es todo por ahora, volveré para terminar este tema, lo antes posible. 

                        Gracias !!     Ricardo González González.




2 de abril de 2021



INTEGRANTES  DE SEGURIDAD PUERTAS ANTIGUAS. 


      Como en la primera parte les hablé de los quicios, en esta parte como he prometido, me centraré en los herrajes de la época, muy pocos por cierto ya que la gran mayoría eran de madera y el poco hierro que había lo solían utilizar las casas de los llamados " Pudientes" o de los ricos.

En lo que se refiere a los cierres de las puertas, podían ser de varios modelos según el poder adquisitivo de los dueños de la vivienda, pero los más arraigados eran dos anillos de hierro, con un candado, o cerraduras de hierro, pero estas vinieron después, así como los candados, y otros herrajes de seguridad o de adornos. 

El más arraigado de la época era muy simple pero su efectividad era encomiable, era imposible quitar el fechillo de cierre que se colocaba en el dintel, arriba del todo y que su misión era la de "afechar" una puerta o ambas, según la necesidad de dejar una hoja abierta o no, tengamos en cuenta que hablamos de puertas de doble hoja, que en la mayoría de los casos se daba en casi todas las viviendas, por muy pequeñas que fuesen.

Eran puertas anchas y altas, en palacios y casas señoriales en cambio en las casas de clases media baja, era más pequeñas, pero si anchas, con aperturas hacia dentro al ser las paredes anchas también las puertas no molestaban, porque ocupaban la pared y estas no eran rectas en su parte de  horizonte eran en forma de cuña, más anchas en las salidas que las entradas. Esta pieza normalmente de madera, era un seguro a todo riesgo.



Después, hablando de casas señoriales y de Iglesias o palacios,  se encontraban otros elementos de anclaje y seguridad y era una simple viga de madera, que cruzaba de manera horizontal, la mitad de la puerta, la cual se anclaba en la pared lo más cercana a la puerta cerrada posible, en la cual le hacían un hoyo o hueco para insertar la viga y al otro lado otro hueco  del mismo tipo pero con un rebaje orientado hacia la parte interior, para poder desplazar la viga y hacerla caer en ese hueco, en forma de "r" al que llamaban recibidor, porque en definitiva recibía a la viga para su anclaje de la viga, normalmente iban colocados a mitad exacta de la puerta, a veces encontramos dos huecos y dos recibidores en puertas muy grandes como en esta imagen, de la puerta del Convento de San Francisco, en La Villa de Teguise.


      Es cuando a partir de aquí aparecen los elementos de hierro de forja, que van sustituyendo  a los anteriores sistemas, más pesados, más difíciles de instalar y el tiempo que se requería para los cierres de las puertas, por lo que el trabajo de las forjas, se metieron de lleno en la comodidad, para su instalación, como lo económico que salían y sobre todo la facilidad de cierres más rápidos menos pesado y con muchísimos  menos trabajos de elaboración, por lo que aparecieron nuevos elementos, nuevas técnicas y por la evidencia de la modernidad.


      Cuando aparece el hierro, y se fabrican los aldabones, y ganchos de seguridad, hablando sólo de puertas, que prestaban un servicio, de seguridad absoluta, a parte del fechillo de la parte alta, dintel, estaba este aldabón, que hacía imposible la apertura ya que en las puertas de grandes dimensiones no habían, fechillos bajos, o sea en el suelo, solo un tope de puerta que hablaré más adelante para así evitar entre el fechillo los aldabones y el tope inferior que la puerta de "empenara" o se doblara.


Estos aldabones sustituían a las bigas cruzadas, en puerta de mediana altura como las casa señoriales y clases medias, para evitar el poner la viga de madera,  trabajo costoso, pesado e incómodo.

      Estos aldabones hacían la misma función que las vigas cruzadas, iban igual a una altura media de la puerta cogidas a la pared con un anclaje de hierro, en forma de anilla e insertada en otra anilla que iba en la puerta, pero seguían manteniendo el fechillo, del dintel como segunda medida, no solo contra aperturas inesperadas, hacían también la función de hacer un cierre perfecto, así el viento no tambaleaba las puertas, tenga en cuenta que estas puertas tenían sólo un punto de apoyo, "el Quicio "y se aguantaban con el bastidor en el dintel superior de la puerta, si le añadían este elemento de los aldabones el cierre era perfecto, si ven en la fotografía el aldabón en este caso esta doblado un poco, no es porque este así porque si, es porque se doblaba para adecuarlo al hueco exacto, yo lo he comprobado, he abierto esa puerta, pesada como ella misma y luego la he cerrado y le he puesto ese aldabón, la puerta queda en perfecto cierre, no hay manera de abrirla ni que tambalee por fuerza del viento, el cierre es perfecto. Una puerta de estas características con estos dos aldabones, uno por hoja, bien cerrados, la puerta es imposible  abrirla e incluso no desaparecía el fechillo del dintel, otro elemento de seguridad o de estanco de la puerta en sí.

      Todo esto, es para cerrar estando dentro de la casa, fuera es imposible poner estos elementos, por lo que se introdujo, las cerraduras, candados y otros elementos de la forja para seguridad, tanto dentro o fuera de la casa, tema del cual le hablaré en una tercera parte, para no hacer muy pesado este tema.

      Así que les emplazo, a la siguiente y creo última parte, de este tema que visto lo visto creí que era muy sencillo y muy simple, todo lo contrario, me dejo cosas atrás ara no hacer una novela de este tema, al cual tengo que buscar por donde sea, fotografías para poder ilustrar un poco más este tema para así ustedes vean de lo que hablo, y algunos/as, se darán cuenta de que estos elementos los hemos visto, pero ni acordarnos de ellos, pasan al olvido debido a las nuevas tecnologías, es evidente.




     











INTEGRANTES DE SEGURIDAD PUERTAS ANTIGUAS.

  INTEGRANTES  DE SEGURIDAD PUERTAS ANTIGUAS.        Después de hablar de los Quicios, del Dintel, de los fechillos, y de los distintos tipo...